El día 13 de Noviembre, la Presidenta del Tribunal Constitucional de España, María Emilia Casas Baamonde, clausuraba en la Universidad Carlos III de Madrid-Getafe, el I Congreso Nacional de Derecho. Terminaban así, tres días de intensas ponencias en el Aula Magna de esta Universidad, fundada por Gregorio Peces-Barba.
El miércoles 11 a las diez de la mañana, la presidenta de la Asamblea de Madrid, el Alcalde de Getafe, el Presidente del Consejo Nacional de Estudiantes de Derecho, y el Secretario General de la Universidad Carlos III de Madrid, inauguraban este Congreso Nacional, pionero en el ámbito específico del Derecho y que presumía en su programa de tener ponentes como Manuel Fraga o Miquel Roca, ambos padres de la Constitución Española de 1978.
La dinámica de las ponencias se centró en la participación de los estudiantes, de tal modo que al terminar cada ponencia se planteaban preguntas, iniciándose un pequeño debate. Temas tales como la reforma de los estatutos de autonomía, las reformas constitucionales, o las reformas educativas y la educación para la ciudadanía. Las reformas judiciales, penales, y el derecho en el ámbito internacional no quedaron fuera del programa.
Aún así, el taxista que me trajo desde Madrid-Atocha hasta Getafe, me dio un buen repaso de como estaba la economía, no sólo en Madrid sino en todo el Reino. Muchas veces se aprende más de un ciudadano de a pié, que de un ponente constitucional.
Volviendo al tema, personajes conocidos como Isabel San Sebastián, Gabriela Bravo, Fernando Andreu, Gustavo de Arístegui, Enrique Ossorio, Tomás de la Quadra-Salcedo, entre otros, hablaron en este Congreso y ofrecieron sus visiones acerca de los temas que se les habían propuesto.
Como guinda del pastel, teníamos sesiones de trabajo diarias, en las cuales se trataron temas como la Ley de Acceso a la Abogacía, y se revisaron para mejor conocimiento de los presentes, los estatutos del Conede.
Seguramente dos cosas de este Congreso Nacional de Derecho no se me olvidarán nunca. La primera es la frase que dijo Miquel Roca, padre de la Constitución: "Ganar la democracia es fácil, aprender a convivir en ella es difícil". La segunda cosa, es que ví, que todo el mundo dejó de lado las cuestiones ideológicas para llevar a cabo un proyecto común. Impresionante.
Cabe decir que yo era el más joven de todos. Espero volver a encontrarme con aquellos que han hecho posible todo esto.
Gracias. Feliz día.